01Limpieza de sofá con vapor y extracción, no solo espuma
El vapor a alta temperatura abre la fibra y suelta la suciedad que se acumuló dentro del tejido; la extracción se la lleva junto con el agua. Un lavado que solo aplica espuma deja esa suciedad dentro y el sofá vuelve a ensuciarse en semanas.
02Cada tela pide un tratamiento
Chenille, lino, pana, microfibra y cuero sintético reaccionan distinto al agua y a la temperatura. Identificamos la tela antes de empezar y ajustamos presión y producto, porque el mismo procedimiento que renueva una chenille puede marcar un lino.
03Manchas que sí y manchas que no
Comida, bebidas, sudor y pelos salen casi siempre. Las manchas de lejía, tinte o quemaduras son daño de la fibra, no suciedad, y ahí lo honesto es decírtelo y proponerte funda o retapizado en lugar de cobrarte un lavado que no las va a quitar.
El sofá es el mueble que más se ensucia de una casa y el que menos se lava. Se
acumulan sudor, restos de comida, polvo que baja de la ventana y, si hay
mascotas, pelo que se mete entre la fibra y no sale con aspiradora doméstica.
Trabajamos con vapor a alta temperatura y extracción. El vapor afloja lo que está
adentro del tejido y la extracción se lo lleva; ese segundo paso es el que
distingue un lavado real de una limpieza superficial que solo moja la tela y
deja la suciedad dentro. Por eso un sofá recién lavado con espuma vuelve a verse
sucio a las pocas semanas.
Antes de empezar identificamos la tela. Una chenille aguanta más agua que un
lino, y una microfibra clara pide menos presión para no dejar cerco. Cuando la
tela no admite el tratamiento que haría falta para la mancha que tiene, te lo
decimos antes de cobrar, no después.
Vamos a toda Lima y Callao, y salimos desde Los Olivos, así que para los
distritos más alejados coordinamos el horario con anticipación.